miércoles, 18 de julio de 2007

NUEVAS CLASES SOCIALES.

Existen hoy en nuestro país, y quizás en el mundo, cuatro clases sociales.
Un pequeño grupo dirigente, que se perpetúa en el poder, a través de su inveterada retención del capital y los recursos naturales. Tienen un modo de vivir similar a las clases superiores del primer mundo, y se autoexcluyen de las otras clases, incluso geográficamente desde hace unos quince años.
Una clase baja, constituida por lo que queda de la clase proletaria, conjuntamente con la pequeña burguesía venida a menos, la que recibiera el golpe de gracia con la crisis de 2001.
Una clase lúmpen, utilizada una y otra vez como agente político por parte de la clase dirigente. No tienen objetivos propios.
Y por último, una clase nueva, que ha aparecido en la última parte del siglo XX. Una clase joven, de cierto nivel de educación, relacionada casi exclusivamente con el sector de servicios de la economía. Se trata de una clase oprimida por la clase dirigente, confundida por falta de autoconciencia y por acción directa de la clase superior. Pero a la vez constituye el mayor agente de cambio que podemos encontrar en la sociedad en la que vivimos.